Y llegó, llegó el día en el que no se sabe que puede pasar, ha sido un verano bonito, si, el mejor de mi vida diría incluso, todo lo que ha pasado no lo cambio por nada. echaré de menos todos esos besos sin fin, esas miradas que lo decían todo, todas y cada una de tus payasadas, tus "te quiero cari", tus cara, tus formas de mirarme, tu risa, eso si que lo echaré de menos, esa forma tan especial tuya de reírte, de relajar tus labios y sonreír de aquella manera que hizo que me volviese loca cada día mas. Y mírame, mírate ahora, desviando la mirada, sin saber que decir pero sabiendo lo que nos espera, aun muy enamorados pero sabemos que esto acaba aquí, que el verano terminó y se llevo todo consigo, todo menos nuestro amor. Suelto una lágrima, me abrazas y me susurras:
- No te olvidaré pequeña. + No lo hagas por favor. - Ni por un segundo.
Nos soltamos poco a poco, el último roce, la última caricia, quiero mirar atrás pero no puedo, sabes porque? Porque te quiero joder, y mirar atrás significa tener que recordar tu última mirada, sonrisa, tener que recordar tu última expresión el tiempo que no estaré contigo. Porque simplemente perdí a lo que más quería en el mundo y no pude hacer nada para evitarlo. Eso es lo que más me duele, suelo luchar por lo que quiero, siempre que me propongo algo, intento como sea conseguirlo, pero ahora me doy cuenta de que las cosas imposibles, los amores imposibles existen.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias.